
320.000 coreanos lo perdieron todo: cómo los ETF apalancados sobre acciones individuales convirtieron el rally de la IA en una disculpa nacional
Entre diciembre de 2025 y junio de 2026, el KOSPI subió un 130% y se convirtió en el 6º mercado bursátil del mundo — impulsado por SK Hynix y Samsung, que juntas superan el 50% del índice. En mayo, el regulador coreano aprobó ETF apalancados x2 sobre acciones individuales para frenar la fuga de capitales hacia productos de EE.UU. El minorista metió 9.700 millones de dólares; en el pico del 22 de junio esos fondos alcanzaron 52.500 millones en valor de mercado. Luego corrigió la memoria. SK Hynix cayó un 54%, Samsung un 43%, los ETF apalancados un 75-80% y el KOSPI un 40%. Goldman estima 1,2 millones de margin calls — el 3,5% de la población adulta de Corea. Más de 320.000 cuentas fueron liquidadas por completo. El ministro de Finanzas pidió perdón a la nación. El veredicto de Fernando Sánchez: euforia + concentración extrema + apalancamiento + inversores sin formación = desastre garantizado.
El ministro de Finanzas de Corea del Sur ha tenido que pedir perdón a la nación.
No por una crisis de divisas. No por la quiebra de un banco. Por una decisión de diseño de producto: permitir que los inversores minoristas compraran ETF apalancados x2 sobre acciones individuales coreanas — y ver cómo más de 320.000 lo perdían todo cuando el rally de memoria para IA se revirtió.
La reconstrucción de Fernando Sánchez es un caso de estudio de cómo se compone euforia, concentración y apalancamiento.
El montaje: un mercado que se convirtió en dos acciones
Entre diciembre de 2025 y junio de 2026, el KOSPI subió aproximadamente un 130%. El mercado de renta variable coreano saltó de no estar entre los 20 mayores del mundo a situarse en torno al 6º más grande del planeta.
El combustible fue la memoria para IA. Las dos líderes globales en HBM — la memoria de alto ancho de banda necesaria para procesar inteligencia artificial — son coreanas: SK Hynix y Samsung. A finales de junio, esas acciones acumulaban subidas del orden del +970% y del +500% en el año.
El riesgo estructural ya era visible antes de cualquier lanzamiento de producto: solo esas dos empresas representaban más del 50% de todo el KOSPI. Un «índice» tan concentrado ya era una apuesta monotemática disfrazada de diversificación.
El detonante: apalancamiento sobre acciones individuales aprobado en mayo
Hasta mayo de 2026, al inversor minorista coreano se le prohibía operar productos apalancados sobre acciones individuales domésticas. El gobierno los consideraba demasiado peligrosos.
Entonces cambiaron las reglas — no porque los productos se volvieran más seguros, sino porque el capital huía hacia Estados Unidos, donde los coreanos sí podían comprar ETF apalancados sobre empresas americanas. Para frenar esa fuga, el regulador coreano aprobó ETF apalancados ligados a los grandes nombres domésticos, incluidos SK Hynix y Samsung.
Dieciséis nuevos ETF marcaron el paso de apuestas apalancadas sobre índices amplios a apuestas concentradas sobre acciones individuales.
El minorista respondió exactamente como debían temer los diseñadores del producto. Los inversores individuales coreanos metieron unos 9.700 millones de dólares en los nuevos vehículos apalancados, impulsados por la euforia de las grandes subidas pasadas. La frase de Fernando es directa: el producto más peligroso del mercado acabó, casi en su totalidad, en manos de los inversores menos preparados.
En los máximos históricos del KOSPI en torno al 22 de junio, la capitalización total de mercado de estos nuevos ETF apalancados se disparó hasta cerca de 52.500 millones de dólares.
El desenlace: aritmética, no opinión
Entonces los chips de memoria, tras una euforia desmedida, empezaron a corregir.
Entre el 22 de junio y el 30 de julio:
- SK Hynix: -54%
- Samsung: -43%
Las dos acciones que pesaban la mitad del índice se desplomaron a la vez. Los ETF apalancados — diseñados para amplificar cada movimiento — hicieron lo que están construidos para hacer:
- ETF x2 de SK Hynix: aproximadamente -80% desde máximos
- ETF x2 de Samsung: aproximadamente -75% desde máximos
El KOSPI no tenía escapatoria. Cayó en torno a un 40%.
Según Goldman Sachs, unos 1,2 millones de inversores recibieron un margin call — la exigencia del bróker de aportar liquidez para cubrir pérdidas. Eso es aproximadamente el 3,5% de toda la población adulta de Corea del Sur. Más de 320.000 sufrieron una liquidación completa. Lo perdieron todo.
Una semana antes de la nota de Fernando, el ministro de Finanzas convocó una reunión de emergencia con el gobernador del Banco de Corea y los máximos responsables del regulador bursátil, pidió disculpas en el Parlamento y admitió que los ETF no deberían haberse lanzado sin más estudio previo.
Contagio más allá de Seúl
El colapso coreano no se quedó en local. El complejo de semiconductores de EE.UU. absorbió la onda:
- SMH (índice de semiconductores de EE.UU.): alrededor de -25% entre el 22 de junio y el 30 de julio
- Nasdaq: alrededor de -7%
- Micron (MU): alrededor de -39%
- SanDisk (SNDK): alrededor de -55%
Los bancos de inversión creen que la ola de liquidaciones forzadas ha llegado en gran medida a su fin. La caída fue de flujos y de un exceso de apalancamiento. Las acciones de semiconductores encadenan varias sesiones de subidas.
Eso no reescribe el balance humano. Trescientas veinte mil cuentas coreanas lo perdieron todo por el camino.
La fórmula
Fernando cierra con la ecuación que hacía previsible el resultado:
Euforia + concentración extrema + apalancamiento + inversores sin formación = desastre garantizado.
Cada término era necesario. La euforia llenó los productos. La concentración significaba que no había diversificación dentro del «índice». El apalancamiento convirtió una corrección severa en un evento de extinción para cuentas minoristas. La falta de preparación hizo que los participantes descubrieran la matemática del producto solo después del margin call.
La lección no es que la memoria para IA fuera un fraude. SK Hynix y Samsung siguen siendo centrales en la cadena de suministro de HBM. La lección es que un boom industrial legítimo, envuelto en un índice nacional que en realidad son dos acciones, y envuelto de nuevo en ETF x2 sobre nombres individuales vendidos al minorista, se convierte en un arma financiera apuntada a quienes menos preparados están para sobrevivir a la volatilidad.
Corea no necesitó una crisis bancaria para producir una disculpa nacional. Necesitó un lanzamiento de producto sincronizado con el pico de una narrativa.
Este análisis se basa en el comentario de Fernando Sánchez en Telegram sobre la crisis de los ETF apalancados en Corea del Sur, agosto de 2026. Solo con fines informativos — no constituye asesoramiento financiero.
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